La eyaculación precoz es la disfunción sexual masculina más frecuente y por lo general se observa a cualquier edad; muchas personas piensan que es un problema de los jóvenes, pero en la experiencia clínica se ha encontrado que afecta incluso a hombres mayores. Se define a la eyaculación precoz como la incapacidad de controlar voluntariamente el reflejo eyaculatorio, es decir que la eyaculación se presenta sin poder lograr su control.
Algunos criterios para definir a un hombre como eyaculador precoz son:
Ausencia del control voluntario sobre su eyaculación.Para que se hagan una idea de la importancia que tiene la eyaculación precoz en una consulta que se dedica exclusivamente al tratamiento de problemas sexuales, les presento los siguientes datos:
PROBLEMA |
CASOS |
PORCENTAJE |
| Disfunción eyaculatoria | 2203 |
48 |
| Disfunción eréctil | 1875 |
40,9 |
| Problemas de pareja | 102 |
2,3 |
| Variantes sexuales | 152 |
3,3 |
| Otros problemas sexuales | 253 |
5,5 |
| Total | 4.585
|
100 |
1. La persona que sufre eyaculacion precoz:
La persona que sufre esta patología por lo general tiene un gran desconocimiento de su problema: desconocen la causa u origen del mismo, el posible tratamiento, las consecuencia que tiene para la mujer, y, aún en el caso de que atribuya su problema a causas psíquicas, probablemente andará muy perdido respecto a cómo un profesional puede solucionar su problema sin medicamentos.
Si
se le pregunta por qué no ha intentado antes solucionar su problema,
seguramente responda:
1. No lo veía como problema, no nos afectaba
2. No le afectaba a mi esposa
3. Antes lo solucionaba con un segundo coito o con unas copas
4. No tenía pareja estable y ahora sí
5. No sabía o no estaba seguro de que tenía solución
6. Hasta ahora no me importaba si la mujer disfrutaba o no
7. Me lo ha pedido mi pareja, hasta me ha dado in ultimátum
8. Creo que si sigo así, el matrimonio no durará mucho
9. No creía que tenía problema hasta que mi pareja me lo ha dicho
10. Me he enterado de que mi pareja tiene relaciones con otro hombre
11. Ahora he comenzado a tener relaciones con otra mujer
12. Mi mujer está más impaciente y no disfruta en la relación
13. Pensaba que se solucionaría con el tiempo
14. Antes no le daba importancia
15. Como siempre ha sido así...
16. Temo enfrentarme a un problema grave y de difícil solución.
17. Me daba vergüenza.Esta actitud o modo de pensar la tiene el 84 % de los casos.
2. Conceptos sobre la eyaculacion precoz
Cuanto tiempo debe durar el hombre antes de eyacular, ¿cuál es lo normal?, no existen o, al menos no se conocen datos empíricos. Lo que sí se puede dar es el tiempo o momento en el que eyaculan según encuestas realizadas a personas con esta patología:
| MOMENTO DE LA EYACULACIÓN | CASOS |
PORCENTAJE |
| Antes o durante la penetración | 190
|
8,7 |
| Antes de penetrar o poco después | 608
|
28,2 |
| Después de penetrar (sin especificar) | 136
|
6,2 |
| De 0 a 30 seg. después de penetrar | 474
|
21,9 |
| De 31 a 90 seg. después de penetrar | 434
|
20,1 |
| De 2 a 5 minutos | 217
|
10,0 |
| De 6 a 9 ó más minutos | 15 |
0,7 |
| No consta | 91 |
4,2 |
| Casos calculados = 2.165 | ||
Aunque no existe una definición aceptada por todos los que escriben sobre el tema, los autores utilizan fundamentalmente cuatro criterios para definir esta disfunción sexual:
> La latencia de eyaculacion.
> El número de empujes del pene en la vagina.
> La satisfacción de la compañera.
> El control voluntario.
Por latencia de eyaculacion se entiende el tiempo que ha de transcurrir entre la introducción del pene en la vagina y el momento de eyacular. Los autores difieren considerablemente entre sí, variando entre 30 segundos y 7 minutos el tiempo que toman como criterio para determinar si un hombre se puede considerar o no eyaculador precoz.
El segundo criterio o número de empujes del pene en la vagina, creo que no necesita mayor aclaración, si bien es un criterio poco preciso, ya que no delimita profundidad, fuerza, rapidez, ni ritmo de los empujes.
En cuanto a la satisfacción de la compañera, o tiempo necesario para que ésta llegue al orgasmo, aparte de no tener en consideración las relaciones entre parejas homosexuales, no es, como podrás imaginar, un criterio válido para determinar lo que constituye una satisfacción sexual plena para ambos, y es un criterio difícil de cuantificar.
El control voluntario. Según este criterio, se considera que un hombre tiene eyaculacion precoz si no es capaz de retener voluntariamente la eyaculacion, sin tener en cuenta la duración ni otras circunstancias.
NO SE OLVIDE DE CONSULTAR LAS PREGUNTAS MAS FRECUENTES SOBRE LA EYACULACION PRECOZ
3. Causas de la eyaculacion precoz
Lo que piensa el hombre que tiene este problema.
CAUSA
DEL PROBLEMA SEGÚN PACIENTE |
CASOS
|
PORCENTAJE |
Masturbación |
71
|
7,1 |
Poca
frecuencia |
19
|
1,9 |
Falta
de experiencia |
23 |
2,3 |
Educación |
46 |
4,6 |
Nervios,
estrés |
121 |
12,3 |
Mucha
excitación |
116 |
11,6 |
Psicológico |
226 |
22,6 |
Orgánico,
físico |
36 |
4,3 |
Mucha
apetencia, deseo |
63 |
6,3 |
Ansiedad,
angustia |
84 |
9,0 |
Otros</div> |
202 |
20,1 |
| Casos calculados = 1.007 | ||
El 48,7 % de los que contestan dicen que no saben a qué puede deberse su problema, y esto es ya un indicativo del escaso conocimiento que tienen de su problema.
El 4,3 % cree que su problema es de origen orgánico o físico, atribuyéndolo algunos a: prostatitis, problemas de fimosis o del frenillo, algo congénito, mucha sensibilidad física, etc.
En cuanto a las causas por las que piensan que su problema es físico, encontramos razonamientos muy curiosos, como:
> porque lo tengo desde
siempre
> porque no veo causa psíquica
> porque he intentado mentalizarme y no lo consigo
> porque lo tengo también en un segundo y tercer coito
De las personas que atribuyen su falta de control a la masturbación,
| PERSONAS QUE ATRIBUYEN EL PROBLEMA A LA MASTURBACIÓN | PORCENTAJE |
| A exceso de masturbación | 39,5 |
| A masturbarse con rapidez | 28,0 |
| A la masturbación en general | 18,5 |
| A masturbación rápida y excesiva | 7,0 |
| Al modo de masturbarse, sin especificar | 7,0 |
Casos
calculados = 71 |
|
Diversos
autores consideran que un alto nivel de ansiedad es la causa de la falta de
control. Aunque la investigación sexológica no ha establecido una relación
clara o definitiva entre ansiedad y esta disfunción, lo cierto es que el hombre
que sufre de eyaculacion precoz refiere una serie de temores que experimenta
al realizar el coito:
> A eyacular muy pronto
> A no hacer gozar a mi pareja
> A fracasar sexualmente
> A no hacerlo bien
> A que dure poco la erección
> A hacer el ridículo
> Al rechazo de mi pareja
> A los reproches de mi pareja
Consecuencias para el hombre
La actitud del hombre ante su falta de control varía mucho, dependiendo fundamentalmente del conocimiento que tiene de la vida afectiva, emocional y sexual femenina, y de factores, como sensibilidad, afectividad, seguridad personal, etc. Aunque muchos hombres son conscientes de que la insatisfacción de su compañera se debe a la rapidez en que se desarrolla la relación sexual, piensan que ellos no pueden hacer nada, no se sienten responsables de la situación y menos aún del problema de su pareja.
El hombre desvía a veces la responsabilidad a su compañera y llega a pensar que el problema no es de él, sino de ella y le gustaría que ella tuviera más apetencia, más entrega, más participación, que fuera más activa.
Muchos hombres piensan que la eyaculacion precoz se pasa con la edad o a medida que el hombre tiene más experiencia sexual. La realidad es que el hombre que no controla su eyaculacion puede continuar así toda la vida, lo que le puede crear una gran frustración. Cada vez que le sucede lo vive con más frustración y ansiedad, lo que indudablemente influye en la relación con su pareja. Esto es tanto más lamentable cuanto que la eyaculacion precoz tiene solución casi en el 100 % de los casos.
El hombre puede pasar muchos años sin intentar solucionar el problema de su eyaculacion, a pesar de las consecuencias que tiene para la mujer descritas en párrafos anteriores.
Los datos recogidos en las encuestas indican que muchos hombres dan menos importancia a la los problemas de eyaculacion que a la disfunción eréctil. Pueden pasar años de convivencia en pareja, con una vida sexual llena de frustraciones para la mujer, y sólo se dirigen a un especialista cuando sienten disminuida su capacidad de erección; aún entonces piensan más en recobrar ésta que en mejorar la relación sexual entre ambos. En ocasiones, el hombre sólo llega a ser realmente consciente de la gravedad de su problema cuando su compañera le advierte seriamente que no está dispuesta a continuar la relación si él no busca una salida. A veces no sirven las advertencias ni las amenazas de la compañera y el hombre ha de verse ante el hecho consumado de que ésta simplemente le ha abandonado.
El hombre, por temor a su reacción rápida, evita a veces la relación de coito con amigas o con la novia por temor a no funcionar, a hacer el ridículo, y se limita a la mutua masturbación durante años o a periódicas visitas a profesionales. Pueden pasar tranquilamente años de noviazgo sin relaciones de coito, un paciente nos comentó que había vivido "castamente" 6 años con su novia, pero visitando periódicamente a alguna profesional. Hay hombres que debido a su problema sólo han tenido relaciones sexuales con profesionales, por temor "a no quedar bien" con otras.
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La eyaculacion precoz es la queja sexual más frecuente en los hombres y las parejas. Es más común en adolescentes, en los adultos jóvenes y en hombres tímidos en su sexualidad. El aumento de riesgo de esta disfunción se asocia con la falta de experiencia sexual, con el desconocimiento de las respuestas sexuales normales del hombre y de la mujer y con aquellos individuos que asocian en gran parte los factores psicológicos (tales como temor, culpa y ansiedad) con la actividad sexual.
El hombre con eyaculacion precoz también sufre y mucho, fundamentalmente porque no puede realizar lo que considera su principal responsabilidad sexual como hombre; es decir, proporcionar placer a la mujer. Sea por la situación en que queda la mujer, sea por el deseo de satisfacerla, o por la sensación de fracaso que experimenta, el homre siente con frecuencia cómo su problema le influye en muy diversos aspectos de su vida:
> en la relación con las chicas: inseguridad, timidez;
> en el trabajo: falta de confianza, inseguridad, relación con compañeros;
> en su estado de ánimo: deprimido, triste, apático, inseguro, tenso, falta de confianza; cambios de humor, se irrita fácilmente, etc.
> en la relación con los demás, a veces agresivo, etc.
> en las relaciones sexuales: las evita, no toma la iniciativa.
El problema puede afectar incluso a la vivencia que tiene el hombre de su propio cuerpo; complejos corporales, complejo de pene pequeño, etc. Estos pacientes a veces dejan de tener tales sentimientos cuando, después de un tratamiento eficaz, llegan a controlar su eyaculacion. Un paciente de 32 años comentando su problema decía: "me veo como si me faltara algo, por ejemplo, una mano, como con falta de integridad física".
Cuando el hombre es consciente de la rapidez de su eyaculacion vive por lo general la relación sexual con angustia, temor, ansiedad e inseguridad, lo que influye en la percepción de las sensaciones: no goza plenamente del orgasmo, lo siente menos intensamente en el coito que en la masturbación o, incluso, no llega a sentirlo en absoluto. Este síntoma es muy frecuente en los hombres que no controlan la eyaculacion; por supuesto, hablamos de casos en los que no hay razón física alguna a la que se pudiera atribuir la disminución o ausencia de sensaciones en el orgasmo.
Por razones semejantes a las indicadas en el párrafo anterior, la vivencia del orgasmo va acompañada a veces de sensaciones de ardor, escozor, dolor, molestias físicas, etc., sin que haya ningún traumatismo orgánico que las justifiquen.
Consecuencias para la mujer
Los autores suelen ignorar o dar escasa importancia a las consecuencias que esta disfunción sexual tiene para la mujer. La actitud de la mujer ante una relación sexual condicionada por la rapidez del hombre varía tanto que no encontramos pautas de comportamientos válidas para todas ni en todas las ocasiones. Veamos, no obstante, algunos puntos que consideramos relevantes.
La mujer al iniciar sus relaciones sexuales, sea por la falta de información o por inseguridad, suelen mostrar una actitud indulgente o complaciente hacia el hombre rápido y su reacción en la cama. Cuando, pasados unos años, aspiran a llegar al orgasmo en el coito, les resultará difícil mantener esa actitud si el compañero continúa con eyaculacion precoz.
Hay mujeres que aun pudiendo disfrutar del orgasmo sin dificultad por diversos modos de estimulación, esperan ansiosas el momento de vivir el orgasmo durante la penetración; algunas evitan cualquier estimulación y hasta rechazan la relación de coito, aduciendo las consabidas excusas de cansancio, dolor de cabeza, etc.
La actitud del hombre que, además de su rapidez, arrastra una deficiente preparación para la relación de pareja y para la relación sexual, suele afectar profundamente a la mujer ya en los primeros años de convivencia. Lo que realmente lamentan muchas mujeres es que el hombre no atienda las necesidades afectivas y sexuales de éstas antes o después de haber quedado él satisfecho.
Para los hombres, la eyaculacion precoz es con frecuencia responsable de una falta de motivación para los actos sexuales, una desvalorización de su propia imagen y la evolución puede llegar a una impotencia psicológica. Para la mujer la eyaculacion precoz de su compañero puede también llegar a una falta de motivación para hacer el amor, una ausencia del orgasmo y puede evolucionar hasta una frigidez secundaria. Para la pareja, la evolución se dirige sobre la ruptura de la comunicación afectiva, sensual y erótica, lo que conduce a menudo a una separación de la misma.
Durante los primeros años de convivencia en pareja, la mujer ve a veces satisfechas sus necesidades afectivas y sexuales sin la necesidad de llegar al orgasmo en la relación, sobre todo si no ha tenido anteriormente experiencias sexuales satisfactorias. Con el paso de los años, si el hombre no ha acudido a un profesional y el problema continúa, la mujer llega a la convicción de que ella significa muy poco para su compañero; experimenta cambios en su estado de ánimo y en su comportamiento que la conducen a la pérdida de ilusión y al desencanto.
Cuando la mujer, como consecuencia de la eyaculacion precoz del hombre, no llega a disfrutar en la relación sexual, aparte de experimentar los tan comentados síntomas de frialdad, inapetencia, monotonía, falta de iniciativa, dolores de cabeza, dificultad en reconciliar el sueño, desinterés por el sexo, etc., sufre otras alteraciones psíquicas. La situación la lleva a veces a sentir molestias físicas internas profundas, dolores intensos en la zona de los ovarios, malestar pélvico y lumbar, etc. Estas dolencias van acompañadas a veces de alta irritabilidad y de un estado de nervios difícil de soportar, debido a la vasodilatación pelviana que tiene lugar durante la fase de excitación sexual y no llega a la resolución o descongestión de la sangre en la pelvis durante el orgasmo. La mujer padece estos dolores y molestias muchas veces en silencio, sin atreverse a comunicar nada a su pareja por diferentes razones, bien por la falta de comunicación en temas relacionados con el sexo, bien por vergüenza, bien porque piense que él no la va a comprender, que no le va a dar importancia o, incluso, que pueda interpretar esas reacciones como exageraciones e impropias de una mujer normal.
La mujer pasa de la simple aceptación del coito, a la vivencia pasiva del mismo, a permitirlo resignada y, finalmente, a tomar la relación sexual como una obligación. Comienzan entonces los conocidos síntomas de la mujer que no disfruta del acto sexual: inapetencia, pasividad, excusas, dolores de cabeza, aplicación frenética a las tareas de la casa, dedicación a los hijos, etc.
Como hemos señalado anteriormente, lo que a veces más le afecta a la mujer no es tanto el llegar o no al orgasmo durante la penetración, sino la actitud de despreocupación que muestra el hombre al iniciar de modo precipitado la relación, buscando con ansiedad la penetración por temor a no conseguirlo, por temor a correrse antes de penetrar si se entretiene demasiado. En ocasiones la mujer llega a sentir que su cuerpo está siendo víctima de una violación.
Es difícil comprender el estado de ánimo de la mujer, su sensación de abandono, impotencia, menosprecio e indignación, cuando ha vivido durante años, no sólo sin llegar al orgasmo, sino pasando por momentos de amargura, soledad e incomprensión, y sin que su compañero se enterara de que por la rapidez, la relación sexual entre ellos ha sido un desastre limitándose a un breve momento, a un fugaz contacto seguido del orgasmo masculino. El desconcierto de la mujer puede ser tal que se echa a sí misma la culpa de que no funcionen las relaciones, piensa que es ella la que no funciona bien, duda de si su comportamiento sexual será normal o no, etc. La situación puede continuar sin que el hombre ponga remedio hasta que un día la mujer se planta y se dice: "ya está bien, de aquí no paso", y se terminan los contactos sexuales o inicia ella una relación con otro hombre.
Si la mujer no aprecia en su compañero un interés por mejorar la situación, los sentimientos para con él suelen pasar del amor encendido del principio, al desconcierto, duda, desilusión, incomprensión, rabia, frustración, rechazo del acto sexual, y finalmente rechazo del compañero no sólo en cuanto pareja sexual, sino incluso en cuanto hombre, en cuanto persona; no le sirve como pareja ni como amigo, le puede molestar hasta vivir en la misma casa.
Consecuencias
de la eyaculacion precoz en la pareja
Cuando el hombre y la mujer han vivido durante años una relación insatisfactoria, las ilusiones del principio pueden llegar a su término y terminar en ruptura. La mujer se muestra menos indulgente con el hombre que no controla su eyaculacion que con el que tiene otra disfunción sexual, quizá porque atribuye mas voluntariedad en aquél que en éste. Sobre todo cuando la situación se prolonga durante años, la mujer ve en el hombre, si no mala fe, por lo menos negligencia y desconsideración hacia ella, y le exige con más insistencia que ponga una solución, o presenta, como alternativa, la separación. Ante la disfunción eréctil la mujer suele mostrarse más comprensiva, muchas veces porque la atribuye, aunque en realidad no sea así, a causas físicas u orgánicas, como debilidad, enfermedades, edad, etc., es decir, algo no voluntario, ante lo cual cree que el hombre puede hacer muy poco.
El hombre que no controla su eyaculacion puede pensar que su compañera da demasiada importancia al problema, puede, incluso, interpretar la actitud de ésta de modo muy diferente a como lo ve ella, puede ver en ella indiferencia, falta de cariño, falta de interés en tratar el problema, mientras que para la mujer se trata de algo diferente: la falta de comunicación entre ellos que está afectando a la relación de pareja. El problema crea tensiones en ambos, irritación, descontento; las discusiones, reproches mutuos, etc. hacen a veces imposible la convivencia.
La separación no suele darse como consecuencia directa de la eyaculacion precoz. Más frecuente es, no obstante, que ésta influya de modo indirecto; primero se da la insatisfacción de la mujer, la desilusión, frustración, mala comunicación, hastío, decepción, y todo ello, junto con la actitud de despreocupación mostrada por el hombre durante años, conduce a la mujer, como única y dolorosa salida, a la separación. Para tomar la decisión de separarse, si no se soluciona el problema sexual, no son necesarios muchos años de convivencia; hay casos en los que dos años fueron suficientes.
A veces, aunque no es lo más frecuente, la mujer mitiga su situación con otra relación amorosa o sexual paralela que le ofrece alguna satisfacción sexual y afectiva, y le hace más llevadera la situación en casa.
Algunos consejos para solucionar la eyaculacion precoz > Tranquilidad.
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Otras consecuencias
Las consecuencias negativas de la falta de control no se limitan a la frustración sexual en la mujer, en el hombre o en ambos, ni tampoco a los problemas de convivencia en pareja que hemos visto en párrafos anteriores. El problema conduce con frecuencia a otras disfunciones sexuales, como: dificultades en la erección, anorgasmia masculina o femenina, inapetencia sexual tanto en el hombre como en la mujer, pasividad, rechazo al acto sexual, etc.
La experiencia terapéutica viene confirmando desde hace muchos años que la eyaculacion descontrolada puede conducir a la disfunción eréctil.
Cuando el hombre vive una relación sexual que termina precipitadamente sin dar opción a la mujer a disfrutar, o incluso sin disfrutar el hombre plenamente, éste teme cualquier acercamiento sexual, evita el contacto y huye del coito el estado de ansiedad y de temor al fracaso que experimenta el hombre en tales situaciones conducen con frecuencia a un bloqueo del proceso de la respuesta sexual masculina..